TESTIMONIOS

 

NICOLAS Y FRANCISCA

Somos padres de tres hijos con la gracia de Dios, que un día nos dio esos tres regalos.

¿Como nos fue los tres días del cursillo? Pues nuestra vida ha cambiado mucho, porque encontramos un “amigo intimo”, y bueno nos quedo el ciento por uno.

Encontramos Paz, Amor, Fe, Esperanza y Alegría en el Sagrario. Nos sentíamos perdonados, amados y alimentados.

En nuestra casa esta la gracia del Señor. Como ya hemos experimentado el Amor nos ha acercado más a Él.

Por medio de la Palabra. Antes teníamos Fe, pero no nos movía a darnos a los demás, ahora nos sentimos mejor dando. Hay más alegría en dar que en recibir.

Nos ayuda a mantener la Fe , el Rosario, recuerdo más a las personas.

Orar, por la mañana con la Palabra de Dios. Nada de lo que tenemos es nuestro.

La Fe de María en la Cruz , ofreció a su Hijo sin saber lo que iba a pasar.

Experiencia de vida, sufrimiento cerca cuando te toca la vida. “El que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí la salvará”. Nos hace amar a mis enemigos.

Dialogar con Dios. En ese instante cuanto le quieres a Dios. A cada uno estamos felices, no porque no tengamos problema o dificultades, sino porque hablamos con Dios. Al Señor se le escucha cuando leemos su Palabra en la Biblia.

El cursillo lo hicimos en el 2004, y nuestra vida es para Amar.

¡De colores!

Nicolás y Francisca.

 

JOSE LUIS GARCIA-AGUDO

TESTIMONIO: GRACIAS PADRE BUENO, GRACIAS MAMA.

Al igual que en la oración y en el encuentro con el Señor, tengo que silenciar mi mente y descender a los sentimientos que tengo en mi corazón y poder así mostrárselos al Señor, no puedo hacer menos que esto, para escribir estas líneas que testimonian esos maravillosos días del cursillo que jamás olvidaré.

Voy a intentar encontrar las palabras y ponerle nombre a esa experiencia de Dios, y como sentí su presencia, durante mi paso por Cursillos de Cristiandad, allá por diciembre de 2007.

Tengo claro que todo lo bueno que pueda habitar en mi corazón, es misericordia y Don de Dios. Esta es la primera idea que me viene de dentro al recordar mi cursillo. TODO LO BUENO QUE PUEDA ALOJAR MI CORAZON SOY CONSCIENTE QUE ES POR LA GRACIA Y MERITO DE DIOS, EL ES QUIEN LO HA PUESTO AHÍ.

Durante mucho tiempo, desde que mis padres me concibieron, y desde que mis abuelos concibieron a mis padres y así hasta los primeros padres Adán y Eva estoy convencido que Dios fue sembrando de forma misteriosa para que en el presente de hoy día, tu y yo, nosotros todos, estuviésemos en los planes de Dios desde un principio, estuviésemos en cursillos.

El, que nada deja al azar, ni por el que nada sucede por casualidad, ¡ha pensado en ti y en mi!. Me parece increíble que mi pequeñez haya podido entretener el pensamiento y el tiempo del Señor, de todo un Dios, pero así es. El, se complace en las cosas sencillas y pequeñas, en ti y en mi. Nadie de nosotros queda fuera de su Corazón.

Y así es el amor que El nos tiene. Veamos esto. Si por ejemplo, a un padre o a una madre, le pusieran en este dilema, -por ejemplo-, el tener que decidir obligatoriamente esta cuestión:

a cual de sus hijos entregaría ese padre, a cambio de salvar a los demás hijos, -en el hipotético caso que pudiera darse esa situación-, ningún padre o madre bueno, sería capaz de señalar a ninguno de sus hijos para darle en un sacrificio a cambio de la salvación del resto. Antes deseamos entregar un padre o madre nuestra propia vida, que señalar a ninguno de nuestros hijos para una condena. Así también actúa Dios con nosotros. Ningún padre o madre digno de llamarse así, sería capaz de consentir con la idea de admitir el más mínimo daño ni mutilación de ninguno de sus hijos. Quien sea padre o madre, o incluso hijo –todos los somos-, podrá decir si este dilema es difícil de resolver o no. ¿no es verdad?.. Pues el dilema se le presentó a Dios, cuando los hombres, por el pecado en todas sus formas, hemos roto esa filiación de amor con EL. Y sin embargo, Dios lo hizo con nosotros, con su Hijo Jesús, en la segunda persona de la Santísima Trinidad.

Aquí se ve el enorme mérito que alcanzó Abraham, cuando cumplió el mandato del Señor, hasta el punto de aceptar ofrecer a su único hijo Isaac en sacrificio de obediencia. Y al final, -sabemos- que Dios no permitió que se ejecutara ese sacrificio, al menos no se realizó con sangre, pero creo, para Dios, Abraham si que ejecutó de corazón la obediencia a sus mandatos, pues no le negó nada a Yavé, fiándose de EL, hasta el último y apremiante instante previo a materializar el sacrificio. Le fue fiel en todo. Tengo para mi, como una verdad grande, que Dios lo que quiere de nosotros son sacrificios de corazón, como el de Abraham.

A nuestro Dios de misericordia y amor, no le importa mas que nuestra alma, y lo que se enraíza y vive dentro de nuestros corazones.

Lo mismo ocurrió con San José. Al enterarse que la Virgen María esperaba un hijo que no era suyo, San José adoptó la idea de no hacer público el repudio, e internamente, -léase de corazón-, decidió mantenerlo en secreto, y acto seguido, el Angel comunico a San José el origen divino de la Inmaculada Concepción de María. Fidelidad de Abraham al Señor, fidelidad de San José al Señor.

Pues en el Cursillo lo fue, y ahora lo es en la Ultreya en que participo, me ha permitido descubrir y tener consciencia que todo un Dios, al no querer que ninguno de nosotros sus hijos se perdiese, y al ser incapaz de dar en sacrificio a ninguno de nosotros -sus otros hijos- para que salvara a los demás, fue El mismo Dios, en la segunda persona de la Santísima Trinidad el que se hizo Dios-Hijo, se hizo hombre, manteniendo su divinidad naciendo en el seno de María, como niño Hijo de Dios, pues fue obra del Espíritu Santo la Inmaculada Concepción de la Virgen María, la Madre perfecta.

Jesucristo, Dios Hombre, Hijo de Dios, como hijos somos también todos y cada uno de nosotros, se hizo hermano nuestro con un mismo Padre, permaneciendo en unión y comunión con el Padre Eterno, siendo que Cristo, el Cordero Divino, dio su vida en la Cruz en rescate del genero humano, y además se ha quedado en la Eucaristía en forma de sacrificio permanente, de alimento en nuestro peregrinar, hasta la Nueva venida del Mesías al final de los tiempos; Se encuentra entre nosotros y dentro de nosotros el Espíritu Santo, el Defensor, el Consolador, el Soplo de viento, la Lengua en forma de Llama, la Paloma, la Luz que alumbra en medio de la tiniebla, EL, y permanecerá junto y con nosotros en los Sacramentos y en el mandamiento del Amor: Así dice el Señor: “Amarás a Dios con todo tu ser, con toda tu alma, con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo”.

Así ha llevado Dios a cabo su plan salvífico, entregando el Cordero Inocente en rescate por la humanidad completa, por ti y por mi, abarcando a todo el género humano en el espacio y en el tiempo, desde nuestros primeros padres Adán y Eva, hasta el último individuo engendrado y fecundado en el instante de ahora mismo.

Y aquí, quiero recordar a todos y cada uno de nuestros queridos y amados pequeños hermanos inocentes no natos (no nacidos), arrasados como víctimas sin culpa, por causa del aborto.

Pues así fue, y así también lo creemos y manifestamos en nuestro credo: Dios nuestro Señor, señaló a su Hijo amado Jesús, el Cristo, y fue el que Dios entregó en sacrificio de CRUZ, en rescate por todos y cada uno de nosotros sus hijos, comprendiendo a toda la descendencia de su estirpe de la creación desde Adán y Eva. Así mismo, nosotros sus hijos peregrinos en este mundo terrenal, somos hijos y criaturas suyas, creados y amados con un amor todavía mucho mayor, un amor de Dios a su creación, con un amor perfecto y completo en respeto a nuestra dignidad y a nuestra libertad y albedrío individual, con un respeto tan exquisito, tan generoso, que todavía no ha podido nadie reproducir nada igual en derechos, -ni de lejos-, ningún sistema político, ninguna cultura, ninguna civilización, ninguna organización social en toda la historia lo ha conseguido. Ha habido muchos intentos, pero con la perfección y el respeto que Dios nos tiene a cada uno de nosotros y a nuestra dignidad individual, todavía está por conocerse.

Gracias Papá, Gracias Mamá por contarme entre tus hijos, por darme a un hermano como Jesús.

Seseña, 18 de Enero de 2009.

Fdo: José Luis García-Argudo Ruiz-Escribano. Cursillo 168. D C L R S.

 

JULIAN

Consuegra 2 de enero de 2009.


Hola me llamo Julián y “soy un vecino de Consuegra, tengo 35 años, casado y que no hace tanto que hizo su cursillo.
¿Qué significó, para mi este cursillo nº173? Pues bien, para los que no tenemos el don de la expresión, los sentimientos pierden su chispa cuando intentas describirlos.
Os cuento que cuando llegué, pensé que nada nuevo me iba ha aportar, serian unos ejercicios donde recordar mis tiempos Universitarios en Sevilla, con otro grupo de gente compartiendo la oración y un tiempo de aclarar mis ideas. Lo que si tenía claro es que no quería desaprovechar la ocasión para volver a reencontrarme con ÉL. Y tanto que me encontré, más bien era ÉL, quien estaba buscando la ocasión, para decirme. “Pero tooonto, ¿Qué haces por ahí buscando?, ¿Por qué no me querías ver cuando te seguía detrás de cada esquina y te cuidaba?
Os puedo decir que me siento afortunado, de ser querido por Cristo. Solo necesitaba, parar un momento, mirar hacia la esquina y decir: “Si quiero”, “Lo que tu quieras”. “Siento haber sido tan tooonto y no haberme dado cuenta antes”. “Quiero que cuentes conmigo” y “quiero que lo que me has regalado en este cursillo, sea cada día más grande”. Cuantas veces, había escuchado. “Jesús te quiere amar, solamente tienes que decirle que si.”
Hay una analogía entre el antes y el después del cursillo, que aplico de las charlas de formación de mi parroquia y que me resultó muy ilustrativo. Después de que Jesús “dejará” a los Apostoles y antes de la venida del Espíritu Santo, ellos solo vivían de cumplir la ley que conocían. -Yo, iba a misa los domingos que me apetecia a escuchar el royo que me iba a meter el cura, por que es mandamiento de la Santa Madre Iglesia.
Después que los Apostoles recibieran el Espitu Santo, empiezan la evangelización del mundo, ya no hay miedos, vuelven a sentirse con la Fuerza del amor de Dios, Espiritu Santo.
Después de hacer el cursillo, comienza una nueva vida para mi. Yo, ya no voy a misa. Voy a encontrarme con Cristo en la Eucaristía, voy a sentir el amor de los amores. “Me da lo mismo quien sea quien apunte con el dedo al sitio donde hay que mirar.” Lo Importante es mirar a Cristo. No soy yo quien hace, yo solo soy un instrumento suyo. Y así quiero que siga siendo. Porque CRISTO CUENTA CONMIGO.
Nunca había sentido un abrazo tan grande. Nunca había sentido tanto cariño en un abrazo. No hay nada comparable y por eso no encuentro nada físico con lo que comparar. Solo estar en su presencia delante del Sagrario me hace bien.
Todos los que habéis estado en Cursillos, sabéis de lo que hablo. Cada uno desde su amor particular ha sentido algo parecido.
¡Atención!
Probablemente si alguien lee estas líneas y no ha estado en un cursillo, no entienda la dimensión del abrazo y del cariño sentido, probablemente. A ellos, solamente les puedo decir, que la única forma de saberlo es viviendo un Cursillo.
Un abrazo muy fuerte en Cristo y Feliz 2009. Y… De colores.
Siempre unidos en la Oración.

JESÚS PECELLÍN RAMÍREZ

AHORA MISMO ESTOY TRABAJANDO DE RECEPCIONISTA DE HOTEL EN OCAÑA EN TURNO DE NOCHE, Y EL PASADO FIN DE SEMANA FUI A CONSUEGRA FUERON FIESTAS Y CONOCIAMOS A UNA CHICA QUE HIZO EL CURSILLO CON NOSOTROS (PILAR) DIGO NOSOTROS PORQUE FUI CON MI NOVIA (PRADO). EL CASO ES QUE LOURDES ME HABLO DE LA PAGINA Y DE QUE ELLA HABIA PUESTO SU TESTIMONIO. HOY 1 SEMANA DESPUES SOY YO MISMO EL QUE EMPUJADO POR EL SEÑOR (Y EL ABURRIMIENTO) QUIERO COMPARTIR CON VOSOTROS MI TESTIMONIO:

SIEMPRE HE SIDO UN CHICO DE IGLESIA COMO SE DICE, Y SIEMPRE HE ESTADO AYUDANDO EN LO POSIBLE EN MI PARROQUIA (SIENDO CATEQUISTA, MONITOR, ETC...) PERO HACE ALGO MAS DE 3 AÑOS ME UNI MAS AL SEÑOR PUES PERDI A LA PERSONA MAS IMPORTANTE EN LA VIDA DE TODO SER HUMANO, MI MADRE!! (DESCANSE EN PAZ) ENTONCES NO DEJE DE IR A PEREGRINACIONES, CAMPAMENTOS, CONVIVENCIAS, ENCUENTROS, EJERCICIOS ESPITUALES, PERO ME FALTABAN CURSILLOS...

ENTONCES EL SEÑOR COMO SIEMPRE HACE LAS COSAS CUANDO SABE QUE TIENE QUE HACERLAS ME PUSO UNOS CURSILLOS EN OCAÑA (CERQUITA DE MI PUEBLO), EN VACACIONES (SIN EXCUSAS DE TRABAJO) Y EN BUENA COMPAÑIA PUES PRADO ME ACOMPAÑABA...QUE GRANDE ES EL SEÑOR Y NO ME DEFRAUDO.

FUE INOLVIDABLE PUES APRENDI UNA FORMA NUEVA DE VIVIR UN AMOR INCONDICIONAL MUTUO Y UNA EXPERIENCIA IRREPETIBLE, ADEMAS DE SER MARAVILLOSO AL COMPARTIR CON LA PERSONA QUE MAS QUIERES UN SENTIMIENTO TAN GRANDE, HASTA TAL PUNTO QUE NOS VA A UNIR EN EL ALTAR, ANTE EL SAGRADO SACRAMENTO DEL MATRIMONIO.

DONDE SIN DUDA DIREMOS "SI QUIERO" PUES COMO DIJO OTRA GRAN AMIGA Y CURSILLISTA 1+1 SON TRES: PRADO, YO Y EL SEÑOR. PIDO DESDE AQUI VUESTRAS ORACIONES PUES SI OTRA COSA APRENDI FUE EL PODER DE LA ORACION.

PODRIA ALARGARME Y MAS SIN PRISAS QUE TENGO YA QUE SON LAS 3 Y SALGO A LAS 9, PERO CREO QUE VA SER HORA DE DESPEDIRSE, SIN ANTES DECIR GRACIAS A TODOS/AS LOS CURSILLISTAS QUE TENGO EL GUSTO DE CONOCER PUES HE VISTO ESE COMPAÑERISMO INFINITO Y DESINTERESADO QUE NUNCA HABIA RECIBIDO (EN CONSUEGRA POR INVITARNOS A CENAR, OFREDERNOS SUS CASAS Y DEMAS...EN STA.CRUZ LA ULTREYA POR RECIBIRNOS CON LOS BRAZOS ABIERTOS Y TRATARNOS ASI DE BIEN, Y MAS Y MAS)

UN CORDIAL SALUDO ESPECIALMENTE PARA MI CURSO Y SIEMPRE EN EL 4º DIA Y SIEMPRE DE COLORES, QUE LA VIDA SEA LLENA DE FELICIDAD Y PARA ESO CRISTO TIENE QUE HABITAR EN NOSOTROS PARA PODER LLEGAR A SER SANTOS. PORQUE !!DIOS NOS AMA!!

 

ANTONIO MARIN

Me llamo Antonio, tengo 29 años, soltero y natural de Toledo. Hice mi cursillo en el mes de Noviembre de 2006 (nº 159)  en la Casa de Ejercicios de Toledo.

 El hacer el cursillo supuso un momento de meditación en mi vida, para saber o intentar al menos el buscar “ciertas” respuestas a mis preguntas, ya que mi vida no era del todo buena que digamos. Problemas aparte, Esas respuestas las encontré en el cursillo, y a día de hoy me siguen guiando en mi día a día y rezando para que el Señor escuche e interceda en la manera que le sea posible a todas mis peticiones.

 Fueron días muy intensos, pero cortos, en los que me encontré con el Señor, ya que Él me llamó para ese cursillo y desde luego no dude en ningún momento en rechazarlo. He de decir que también intercedió Santa Gema Galgani, colocándome en los grupos de charla bajo su nombre - mi madre es muy devota de ella y rezó para que ello sucediera. De eso estoy seguro - durante los días que duró el Cursillo, lo que me hizo pensar más profundamente en que tenía que cambiar del modo de pensar, actuar y ser más HUMILDE en esta vida y sobre todo no abandonar al Señor.

  A pesar de mi corta experiencia como cursillista, en mi cuarto día, rezo todos los días y eso ayuda bastante, de manera espiritual. Es bueno rezar para sentir al Señor y sobre todo el poder tener un ratito de meditación con Él.

Noto como si tuviera un “Ángel de la Guarda ” que me protege para que mi día a día siga por el buen camino. Puede que ese “Ángel de la Guarda ” sea mi propia conciencia, seguramente guiada por el Señor.

 Tengo muy claro de todo esto es que sin el Señor nada podemos hacer para poder perseverar en nuestro día a día. Habrá días que tengamos la moral por los suelos y que te hagas replantear toda tu existencia y otros en los que podrás estar eufórico. Es el día a día de nuestro cuarto día: LA PERSEVERANCIA.

 Creo que la frase: “ La Fe mueve montañas” es una frase importante y a tener muy en cuenta así como “Cristo cuenta contigo”, ya que si tenemos Fe, tenemos VIDA y ESPERANZA. En cambio si perdemos la Fe lo único que conseguiremos será MALESTAR y AMARGURA.

 Doy gracias a todo aquel que me ha apoyado en todo esto: a mis padres, a Pablo Sierra, sacerdote de la Parroquia de San Julián (él fue quien me aconsejó lo de los cursillos), a los integrantes de la Ultreya de Toledo (que me han acogido con los brazos abiertos) y al que cuando puedo asisto con gran ilusión para COMPARTIR mi ratito con el Señor y sobre todo con todos vosotros.

 

GRACIAS A TODOS Y…¡DE COLORES!

 

LEONOR

             Soy Leonor, tengo 54 años. Desde hace algo más de dos años, estoy viuda. Tengo dos hijos de 30 y 25 años. Nací y vivo en Mocejón, aunque no siempre ha sido así.
         Me casé en Alcalá de Henares y he vivido muchos años en Zaragoza.

         Trabajaba, procesando datos (informática) y al nacer mi hijo mayor, cogí una excedencia de tres años para ocuparme de él. Cuando me incorporé, mi marido aceptó un buen trabajo en Zaragoza, y nos fuimos a vivir allí… Nació mi hijo pequeño y me quedé en casa cuidando de mi familia.
         Vivíamos bien... PERO...
 
         Nos teníamos el uno al otro, esto no era suficiente…. La relación se deterioró hasta el extremo… A finales del 95 nos separamos.

         Mis hijos, ya mayores, decidieron quedarse en la casa de su padre, con sus estudios, sus amigos... su ambiente. (No hemos dejado de tener contacto) Yo me vine a "vegetar" con los míos (han fallecido, mi madre en nov-2004 y mi padre en ene-2007)
         Me asombraba ver cómo la gente del pueblo "NO ME RECHAZABA".

                                  

                                   Ahora sé que REZABAN POR MÍ.

         Quise volverme loca, puedo decir bien fuerte que no ocurrió, porque... Dios no quiso
         A la vez, me sentía "obligada"  a que mis hijos vieran que podía salir adelante, luchar por la vida, ser buena gente y todo eso...
Me volqué en una actividad frenética, quería "reciclarme" y recuperar un puesto de "trabajo digno", es decir, que me procurase las comodidades a las que estaba acostumbrada. Hice muchos cursos del INEM, Fedeto, C.Comercio (esto no es un currículum)

 

         A finales del 96, un sacerdote (P. Ángel Gómez Negrete) estaba estrenando vicariato en mi pueblo y me INVITO a incorporarme en la Iglesia...

         Muchos me lo habían sugerido, pero yo no les daba crédito; pensaba, "tantos años apartada, ahora que estoy separada... razón de más para que la Iglesia no sea el lugar más adecuado para mí".         Mi mente estrecha, mis prejuicios y mis complejos, no daban para más. (Después he visto que “la soberbia” hacía estragos conmigo)


         Al ser un sacerdote el que me invitaba, me lo pensé... Si él lo dice: ... ¡será que se puede!... Y recuperé la vida de Sacramentos, empecé a dar catequesis, a hacer las lecturas, limpiar la Iglesia

         A partir de ahí, mi vida empezó a cambiar. Y… ¡Llegaron los frutos de la oración!


         En Mayo-97 (Cursillo 91)... ¡hice mi cursillo de cristiandad!
                                                                 

 Cursillos de   Cristiandad   es un: Movimiento “cristocéntrico

         El EMPUJON fuerte me lo dio el Señor en una MARAVILLOSA ENCERRONA en la que tuve un ENCUENTRO PERSONAL con Él, en los hermanos de La Comunidad. Descubrí la Comunión de los Santos y muchas cosas más. Desde entonces,..."no paro de dar gracias a Dios por todo el bien que me hace"… Acudí a ultreyas, retiros, convivencias,… TODO: Don de Dios y así me lo permitía ver El.

… Yo entré, ¡de la mano de María!.

         En mi pueblo, durante el mes de mayo, preparamos cada semana en un barrio, un altar para la Virgen de las flores y acudimos cada tarde…”con flores a María”. Rezamos el rosario, cantamos y recitamos poesías; alguna hacía yo, para que las leyeran los niños. Así, María fue ocupando un espacio en mi vida. Cuando salí del cursillo, me dirigí a la Virgen de Mayo para decirle:

                        Siempre inquieta y afanada,

                        buscándole un rostro a Dios.

                        Cuando estudiaba la Biblia

                        no encontré definición.

 

                        Contemplaba las estrellas,

                        sin hallar su descripción.

                        La madre naturaleza,

                        tampoco me convenció.

 

                        Me acerqué a la cruz de Cristo,

                        su dolor, no me gustó,

                        Le negué mi sufrimiento:

                        mi corazón, le negó.

           

           

                        Penetré en el arco iris,

                        su color, me iluminó.

                        Siete son, Linda Señora,

                        los tonos que me mostró.

           

                        He  visto en siete colores

                        los dones de mi Señor.

                        y en el rostro del hermano,

                        una chispa de su Amor.

 

                        El afán que ahora me inquieta,

                        es gustar de su pasión.

                        Ha dejado de importarme,

                        ponerle rostro al Amor.

 Y de la mano de María, siguió creciendo  mi conversión durante los años que nos acercaban al Jubileo del 2000.

            ¡Ahora sí… empezaba a tener sentido mi vida!...

            Seguí haciendo cursos, pero sabía que el “CURS-illo”, era la MEJOR aportación que había recibido en mi formación personal. Y no tardó en llegar la oportunidad de plasmarse.

            Me había propuesto trabajar a los 45, ¡como fuera…!

            Cumplí esos años el 29-agosto-97 (os daré mi tel. para que me felicitéis. Esa tarde, llamó una hermana de cursillos para pedirme un favor…Debía ocuparme de dos ancianas, una de ellas en silla de ruedas, me necesitaba para “casi todo”…           

             ¡El Señor me hizo el Mejor regalo de cumpleaños que jamás me habían hecho...!

            Pasé con ellas casi 7 años. Allí tenía TODO lo que podía necesitar, para afianzarme en la fe. Ancianas y piadosas, rezaba el rosario con ellas, iba a Misa todos los días, me animaban a acudir a ULTREYA, pues veían que era “mi fuente. Las mejores catequesis las he recibido en las conversaciones que tenía con ellas, además de un “arsenal” de libros piadosos que leía en los ratos libres.

            Mi madre se puso enferma, era muy mayor y me planteé que debía ocuparme de ella y de mi padre; Paz había fallecido (la de la silla de ruedas) y la otra anciana estaba de acuerdo conmigo…

            He pasado tres años cuidando de ellos, hasta que han fallecido… Doy gracias a Dios, por haber

Permitido que me ocupase de mis padres. Ha sido muy duro, ver como personas tan queridas se van deteriorando hasta verlas morir, pero también muy gratificante, haber cuidado de ellos hasta el final.       

            Desde que vivo sola, el Señor no ha dejado de hacerme regalos… Me llamó para el C-165.Volvió a “ponerme las pilas” ofreciéndome toda su confianza .Me recordó que “CUENTA CONMIGO” y me invitó a un MAYOR compromiso…

            Luego me acercó más a su Madre…

            A mediados de junio, estuve, por primera vez en una peregrinación a Lourdes, con la Asociación

La Esperanza”.

¡Ha sido un encuentro maravilloso  inolvidable! que me ha hecho crecer en las certezas del CREDO. Allí:

            Las personas adquieren un VALOR incalculable en presencia de la Virgen.

            He vivido la realidad de las “bienaventuranzas”… en los enfermos.

            El poder de la oración, impregna el Santuario de forma palpable.

            En la cueva puede sentirse la presencia de María invitando a la oración continua.

            Los baños hicieron  milagros en  mi sanación espiritual.

 

                                                                       ¡He recibido mucho!

 

PILAR (Cursillo 150)

Mi nombre es Pilar, tengo 31 años y soy de Consuegra (Toledo). 

Yo hice el cursillo Nº 150, porque Él me llamo.  

Mi imagen, en el cursillo, fue esta: EL ABRAZO DE MI PADRE

Él quiso que estuviese en el cursillo 150, para hacerme parar en seco mi vida... ¿Qué haces Pilar? ¿Por qué me persigues?…Y como a San Pablo me tiro del caballo de la comodidad, del hastío, de la rutina, de la negación que hacía de Dios con mis acciones… Él me dijo: “Tú eres lo que más quiero en este mundo. Bájate de ese caballo que va a toda prisa y sin rumbo,… y cálzate las sandalias que ahora caminaras a pie y a mi lado.”

Cuando pasaba a caballo por la vida, y es cierto que no reparaba en nada, todo se centraba en vivir deprisa, me encontraba en un viaje a ninguna parte…Yo me preguntaba: ¿POR QUÉ Dios quiere que pare? ¿POR QUÉ me pide que camine con Él?... La pregunta no era ¿POR QUÉ?... Era ¿PARA QUÉ?

¿Para qué Dios quiso que me parara a reflexionar sobre mi vida…? Para que me de cuenta que me quiere por lo que soy y como soy, para que me de cuenta que estaba muerta en vida y que Él me ha resucitado, para que me de cuenta de que quién le busca, le encuentra…

¿Para qué Dios quiere que camine con Él? Para que sea su mirada y sus oídos entre mis hermanos, para que mis manos construyan su Reino, para que mis brazos consuelen a los necesitados, para que mi boca hable por Él,… Y tengo que caminar a pie por el camino de la vida, como los discípulos de Emaús. Y tengo que caminar despacio, sin prisa, para darme cuenta de las personas que me encuentro en mi camino y en ellas sepa reconocer que son Hijos de mi mismo Dios y Templos de su Espíritu.

Mi misión es amar a mis hermanos, ayudarles a llevar su cruz, como la llevo yo, y como la llevo Cristo por los pecados de toda la humanidad. Es duro porque en algún momento tendré que ser Cirineo, y levantar la cruz de mi hermano a la vez que la mía, pero he aprendido y entendido algo muy importante, si estoy cansado no tengo más que ir a Él, porque en Él está el descanso de mi alma, de todas nuestras almas, porque el yugo de Dios es suave y su carga ligera.

Caminaré con sandalias de pescador, porque he de dejar de darle tanta importancia a las cosas materiales de la vida para que no sean un lastre,… caminaré con la sencillez y la humildad con la que camino Cristo por esta tierra…

Sandalias ligeras para un largo camino, dulce camino a su lado, con Él de la mano, hablando con Él, sintiéndole a Él, refugiándome en Él, viviendo con Él y amándole solo a Él por encima de todo.

Mi imagen, después del cursillo, es esta:

 

ÉL CAMINA CONMIGO Y CONTIGO…

PORQUE MUCHOS

SON LOS SENDEROS DE LA VIDA

PERO SOLO ÉL ES EL CAMINO…

¡Y CUENTA CON NOSOTROS DOS!

 

Siempre unidos en la oración …

Pilar López del Pliego.

 

D E C O L O R E S ! ! !

 

ELENA NOVILLO (Cursillo 150)

Soy Elena Novillo, tengo 24 años y soy de Quintanar de la Orden. Yo hice mi cursillo en diciembre de 2002 y sinceramente no sé muy bien por qué iba, bueno, sería por tener un encuentro más con el Señor. Yo llevo desde los 16 años en el grupo de jóvenes de la parroquia, y aunque hemos tenido muchos altibajos, la verdad es que nunca me he alejado de la iglesia (templo), que no quiere decir de Dios, porque se puede estar muy llenos de cosas de Dios como reuniones, catequesis, etc, pero por dentro estar vacío de Él.

Yo había ido a muchas convivencias, pascuas, ejercicios espirituales y la verdad había tenido algún encuentro con Dios, así que supuse que este seria otro más. Pero estaba equivocada. En el cursillo me encontré realmente con el rostro de Dios. Me di cuenta de que el camino que un día inicié con el Señor, lo iba alimentando en estos encuentros, y no como debe ser, cada día, y así no puede aumentar mi fe. Además, me sentí llena de amor, como si el corazón me fuera a estallar, no podía dejar de sonreír, porque me sentía realmente feliz.

También encontré mi autentico ideal, JESUCRISTO, que es al que debo imitar todos los días.   Y lo que me hacía esforzarme más por conseguirlo era saber que mi novio tenía el mismo ideal que yo, y por lo tanto cada día nos sentimos más enamorados porque ese amor sabemos que viene de Dios.

Y como el Señor nos quiere y nos llena de regalos, pues este pasado fin de semana ha salido a mi encuentro para darme la oportunidad de venir a otro cursillo de cristiandad. Pensaba que como ya había venido una vez, venia solo a preparar cosas, y así cambiaba de aires, porque a 6 meses de mi boda, cada día tengo algo que hacer y necesitaba desconectar. Una vez más caí en la cuenta de que el demonio me estaba tentando, al pensar que era yo quien había elegido este cambio de aires, pero no era así. Dios me necesitaba estos tres días en Toledo y sería porque tenía muchas cosas que ofrecerme. Y así ha sido, me ha llenado el corazón de su amor y de su paz. Me ha hecho darme cuenta de lo importante que soy para Dios y de que soy Iglesia, y que la Virgen María es a la que debo imitar en ejemplo de humildad, sencillez y entrega.

Es una bendición de Dios haber hecho este cursillo, haber encontrado a tanta gente maravillosa en este camino hacia el Señor, porque en cada mirada, en cada sonrisa he descubierto al Señor. También me ha servido, entre muchas cosas, de preparación matrimonial. Me he dado cuenta de que en el matrimonio no debe existir el yo, sino el nosotros y que debemos formar una familia al ejemplo de la de Nazaret.

Terminar diciendo que Cristo cuenta con nosotros, así que le debemos responder como se merece. Unidos en la oración.

D E C O L O R E S !!!!!!

JUAN JOSÉ GRANADOS

Me llamo Juan Jose Granados Arellano nací el 13 de octubre de 1952 en Olías del Rey, en una familia sencilla y Católica, por la Gracia de DIOS. Mis padres aunque no me hablaran de la FE, me daban un testimonio del que yo no era consciente en mi adolescencia y juventud, pero que después a lo largo del tiempo, sé que sus ejemplos, han sido mis mejores compañeros de viaje, mis padres intentaron darme una formación lo mejor posible y para ello no escatimaron sacrificios ni esfuerzos, mi padre era el cartero en Olías desde que termino la guerra, y puso también un almacén de materiales de construcción, un hombre que no sabia leer ni escribir por haber tenido que trabajar desde los 7 años en el campo, solo por su esfuerzo aprendió las cuatro reglas, como decía el y pudo ser todo lo que fue, sobre todo un hombre honrado, sencillo, trabajador y entregado a sus tareas y a su familia las 24 horas del día, sus últimos años los paso cuidando a mi madre enferma de reuma deformativo e imposibilitada, mi padre murió el 18 de julio de 1989 ocho meses justos después que muriera mi madre el 18 de noviembre de 1988, mi madre una mujer de Iglesia y de mucha mas oración sobre todo por su enfermedad, entregando al Señor todo su sacrifico y dolores especialmente por sus hijos y familias, una mujer que nunca se quejo y tuvo que pasarlo muy mal por su deformación progresiva de las articulaciones, en muchos momentos necesito calmantes fuertes, pero siempre tenia el rostro amable agradable y vivo, lleno de DIOS para con todas las personas que pasaban por casa que eran muchas por las tareas de mi padre, yo digo con toda la rotundidad y convicción, que mi FE es el fruto del deseo de mis padres para dejarme o dejarnos también a mi hermano lo mejor que tenían, su confianza en DIOS y su cariño y entrega para todas las personas que pasaban a su lado, a mi además me tuvieron 6 años interno en Sigüenza en el colegio de la Sagrada Familia, no se como podrían pagar aquello, ni se cuanto les costaría, pero desde luego esto era lo que ellos querían para mi y mi hermano, sin escatimar sacrificios, estoy seguro que están disfrutando de la presencia del SEÑOR, por que eran unas muy buenas personas, que hicieron el bien y lo seguirán haciendo desde el cielo.

Yo he mamado la FE de mis padres y cuando he entendido lo que podía significar, para mi vida, conocer el Amor de DIOS, solo puedo tener sentimientos de agradecimiento para con ellos, Juan y Clara, ojala que mi familia puedan encontrarse en algún momento con ese DIOS que yo he tenido el placer de conocer, 1º en la parroquia de Olías y después con mas profundidad cuando hice mi cursillo al que fuimos cinco amigos de Olías uno de ellos de dirigente, Carlos Cruz que nos sorprendió hablándonos detrás de una mesa de su "IDEAL" de los otros cuatro nuevos, uno en el cielo Carlos Blas, los demás por aquí caminando como lo que somos "Peregrinos".

Para mi el Cursillo supuso un cambio progresivo en mi vida. cuando fui comprendiendo todo lo que allí se me propuso, hay una forma de vivir despierto a los acontecimientos diarios de mi vida y poder ser protagonista de la historia, de la historia de mi vida y dejar de ser el "borrego, pasivo, comodón, egoísta en el que me estaba convirtiendo". Desde entonces soy un hombre FELIZ por que se que pinto en este mundo, (aunque pinte poco y nada bien) pero mi vida tiene sentido, por que DIOS siempre esta presente, en mi matrimonio, en mi familia, en mi trabajo, con mis amigos, en los ambientes donde me muevo.

Tengo que dar gracias a DIOS por que al terminar mi

Cursillo tuve una reunión de grupo y desde entonces pude ir poniendo en marcha mi vida e ir enterándome muy despacio de lo que era el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, mi vida sigue en marcha caminando muy despacio pero caminando (como Peregrino) y sigo aprendiendo lo que es, o lo que debería ser el Movimiento e intentando ser coherente con aquello que inspiro el Espíritu Santo a los iniciadores en Palma de Mallorca. Yo conozco personalmente a D. Sebastián Gaya y he compartido algún Cursillo con el y algunas reuniones y recuerdo la primera vez que nos vimos me llamo por mi nombre, que sorpresa, después supe que llevaba tiempo rezando por mi y por los demás que estuvimos en aquel cursillo nº 392 de hombres de la Diócesis de Madrid en Guadalajara en mayo del 1982. con sus años sigue sorprendiéndome por su seguridad, entrega, convicción y entusiasmo con el Señor, con las personas que pasan por su lado y especialmente con el M.C.C. Este hombre que vio nacer la criatura, que estuvo presente en tantos momentos de este dejarse llevar por la fuerza del Espíritu, me sigue sorprendiendo por su sencillez y humildad. Cuanto de entrega en la renuncia y cuanto tendremos que agradecerle a DIOS que nos allá permitido conocerle y aprender de sus experiencias y vivencias que son unas cuantas, D. Sebastián ¿para cuando un libro que recopile su vida y vivencias? "Para que el mundo crea" que es posible la fidelidad al Señor y al Evangelio hasta que la muerte nos libere, muchas gracias por su vida, seguimos en contacto en la oración.

EUSEBIO ALCALÁ

Desde   que hice  mi  cursillo no soy el mismo,

mi vida  ha  cambiado

            Soy   Eusebio Alcalá Doblas,   nací   en Moriles (Córdoba)   hace   56 años, estoy   casado con Mari Carmen (Toledana) tenemos   3 hijos y   3 nietos,   he trabajado   toda   mi   vida, primero ayudando a   mi   padre en el   campo,   después   montando tendidos eléctricos,   de   panadero   y   repartiéndolo, también   en lo que   era la   fabrica   de Armas   y ahora   en   Aeronáutica y Automoción,   como veréis   una   vida   laboral   extensa   y   movida, gracias   a   Dios   el   trabajo no me ha   faltado nunca.

            Me   invito   un   compañero de trabajo   a   un   cursillo   y le   dije   que   si,   yo no sabía   lo   era   eso, pero   me   fié   y   fui con   mi   mujer a   vivir   el   Cursillo   nº   88    del      30-4 al   3-5   de 1996,   lo   cierto es que   me   hacía   falta    algo,   pues   llevaba   una   temporada   que   no   tenía   paz, que   estaba   muy   irritable,   y   un   poco   mosca   conmigo mismo,   sobre   todo   desde   que   murió mi   hermana en un   accidente   de coche   en   enero   de   1996 dos   años   antes, unido   a   problemas   en el trabajo.

            Desde   que   hice mi   Cursillo tengo   reunión   de grupo, que   habitualmente la celebramos   en   casa,   no   falto a   ninguna Ultreya de Toledo, formamos   parte   de   nuestra Escuela, acogemos   en   casa   la   misión   parroquial, en   fin   estamos   dispuestos, estoy   dispuesto   a   colaborar   como   Iglesia y con el   Movimiento de Cursillos de Cristiandad en   todas las   cosas   que   van   surgiendo.

            Os   puedo decir   que   desde que   hice mi Cursillo, no he   parado, y   que   a   veces   me   agobio, por que no   llego y me   falta tiempo para   hacer   todo lo   que   me   gustaría   hacer,   a veces   me   cabreo y   digo   que   voy a dejar todo, pero   yo   se, que    desde   que hice   mi   cursillo no soy el mismo, mi vida   ha   cambiado   Dios   da   sentido   a   toda   mi   vida,   y   puede que tenga   que   dejar   algo,   o   tendré   que   pedirle   me   conceda   disfrutar más de lo que   hago, y   darle   muchas   gracias   por   mi   mujer,   mis   hijos,   mis   nietos,   mis amigos,   mi   trabajo   en   fin   por   todo   lo que   me   regala,   por   esto   yo doy   gracias a    DIOS.    El   mismo que   se va   a   hacer   niño   para   que   no nos de   miedo   acercarnos   y   contagiarnos   de su   AMOR   y de   su PAZ,   esto es lo que   yo he   experimentado   en mi   vida     y   esto   deseo   para   todas   las   personas   que   puedan   leer   este testimonio.

                                           

ADRIAN (CURSILLO DE ENERO 2004)

En el pasado Noviembre, a un Curso de Cristiandad
el día de la clausura vino a ver a su hija este llamado Adrián.

Como le vieron muy triste, cuando aquí llegó ese día,
Y luego le vieron contento, cuando a su hija veía.

Sus paisanos los Yeperos, así se lo propusieron,
Tu querido Adrián, en el próximo vas a estar.

Y como se dice en los cuentos, en el próximo llegó,
Y fue el primero del cursillo, el que aquí se presentó.

Los Cursillos no es un curso, es una competición
Competimos con el tiempo, Operación triunfo y Maratón.

Las comidas son copiosas, variadas y bendecidas,
Y en los postres nos animan, con buenos chistes los Curas.

Paco, Antonio y Carlos, cada uno en su Parroquia, el mejor.
Son los mejores fichajes, que en su día hizo Dios.
 
Y si alguien tiene la culpa, de que tristes nos vayamos,
La responsable es Fausti, por habernos animado, y
Cuando somos felices, va y nos dice: se acabó.

La experiencia de Cursillo, muy difícil de explicar
Pero lo que aquí he sentido, nunca lo sentí jamás.

Los responsables, lo fueron, y con toda garantía
nos han ayudado en todo, incluido en la comida.

Qué dulce fue este Cursillo, lo mires como quieras;
dulces la gente de dentro, dulces que viene de fuera.

Del resto de Cursillistas, yo les quiero explicar
Que a todos los lleva dentro, del corazón Adrián.

Por si nos falla la memoria, quien sabe quizá
Algún día, nos han inmortalizado en una fotografía.

Y como dicen las mañas, aquí va la despedida,
Hoy al fin soy “Cursillista” y no hay mayor alegría

DE COLORES.

 

JESUS Y MAYTE

Somos un matrimonio de Madrid, llevamos dos años casados. Nos conocimos en la peregrinación a Santiago de Compostela del año 1999; quien nos iba a decir entonces que estaba comenzando el viaje de toda una vida.

            Desde el momento en que nos casamos teníamos claro que nuestra vida no podía reducirse a levantarnos por la mañana, trabajar, estudiar, dormir y el tiempo que sobrase dedicárselo al Señor. De esta forma enseguida empezamos a buscar algún grupo en el que poder vivir más intensamente nuestra Fe, primero buscamos en nuestra parroquia, posteriormente y a través de un hermano de Jesús, que trabajaba en Villacañas y había hecho su cursillo en Toledo, hicimos el nuestro (el 134 del 15 al 18 mayo de 2003).

            Casi de forma inmediata, y posiblemente por que estábamos más abiertos que en otras ocasiones, conforme entraban las primeras cajas, el Señor empezó a calar en nuestros corazones, fuimos tomando conciencia de que El es el centro de nuestra vida, de que con El todo de lo que nos sucede adquiere sentido aunque, como humanos, no sepamos verlo. EL SEÑOR VOLVIA A PASAR DELANTE DE NOSOTROS Y YA NO PODIAMOS IGNORARLE MAS, TENIAMOS QUE DEJARLE ENTRAR DE FORMA DEFINITIVA Y PONERLE EN EL PEDESTAL DE NUESTRAS VIDAS . En el cursillo tomamos conciencia de la importancia de la constancia en la oración, de que formamos parte de la IGLESIA y a ella debemos dedicar nuestro esfuerzo.

Pero lo difícil estaba por llegar y por ello, y para no caer en una vida insulsa como la anterior, decidimos buscar vivir la FE en comunidad y así nos unimos a la “Ultreya   de Madrid – La Mata” de gente de Toledo residente en Madrid, disfrutar de la Eucaristía algún día entre semana y no solo los domingos, lectura diaria del Evangelio, visitar al Señor en el Sagrario.

Por otra parte, estamos convencidos de que todo lo que recibimos en el cursillo y a diario en nuestras vidas, debemos hacerlo llegar “gratuitamente” a todos nuestros hermanos. El Señor nos inspiró la idea de hacer una página WEB con este objetivo, y lo mismo hizo con Eulogio (vocal de Precursillos), al que no conocíamos de nada; hoy esta página es una realidad por voluntad del Señor y para servicio de todo aquel que quiera acercarse a El.

Queremos deciros que aprovechéis todo aquello que tenéis en vuestras manos, aficiones, trabajo, familiares, amigos, ofreciéndoselo al Señor, haced de todo ello una Oración y seguro que esto os hace perseverar en vuestra amistad con el Señor.

JESUS CUENTA CONTIGO

Mayte y Jesús

 

JOSE LUIS MARTINICORENA

Me llamo Jose Luis Martinicorena y asistí al cursillo 54 en Toledo. Resido en Madrid pero soy de Pamplona, a pesar de lo dicho fui a Toledo. Soy casado, tengo tres hijos y tres nietos.

           Como cualquiera de vosotros aparecí por la Casa de Ejercicios de “El Buen Pastor” con un despiste descomunal. Siempre he sido creyente y practicante, aunque anteriomente al cursillo de una manera solamente de ir a Misa los domingos y poco más. Es decir que mucho a mucho , en los últimos tiempos mi “ cuesta abajo ” tenía una inclinación  peligrosa y escandalosa.

          Hasta que mi Angel de la Guarda recibió órdenes concretas del Espíritu Santo que me dió un pescozón y me dijo : “Jose Luis : mira, fíjate, aprende a ver”, y aquí no se porqué, precisamente en mí, intervino directamente el Espíritu Santo , que sigue enseñándome a

                          VER.

          En tres días ví que un grupo de personas ponían en mi toda su energía , digo ENERGIA. ¿ Será que mi humilde persona, vieja, calva y gorda, merecía tanta actuación y atención ?. Y,

                  VI.

          Vi a mi prójimo, vi con más fe que nunca que Dios es Amor, que me llevaba de la mano, y en este Caminar podía descansar en el Regazo de su Madre  que es la mía. Y para ir tirando de mí me ha dado la Iglesia que me recuerda que en este “dale que dale ” diario de el trabajo, la família, la enfermedad y la diversión, con mi ofrecimiento de obras y frecuentando los Sacramentos podía ganarme el Cielo que El me promete y que el Amor de Cristo me garantiza.

El caso es que no me preocupa tanto ganarme el Cielo, más me preocupa corresponder a ese Amor en la medida de mis fuerzas, pues “... aunque no hubiera Cielo yo te amaría …”

       Miro las Bienaventuranzas en este momento y veo que con la Iglesia, mi Iglesia y los curas, estoy rodeado de santos y mártires , que patinan , caen y se levantan , como yo.

Entre esta zafiedad mía, propia, y la de los que nos insultan, nos calumnian , persiguen y atacan. Entre estas ruinas y basuras hay una Mano , nada menos que la de Cristo, que me dice : “levántate, mis heridas siguen sangrando ayudando a levantarte , sigue el Camino, Yo te ayudo, ánimo que mi Madre te está esperando para secarte las lágrimas”.

                  ¡!! VOY, SEÑOR ¡!!

Jose Luis Martinicorena

                 

PILAR ZABALA

Me llamo Pilar Zabala, soy de San Sebastian aunque vivo en Madrid hace muchos años, estoy casada y tengo tres hijos y tres nietos.

Hace ya diez años que hice mi Cursillo en Toledo, fue el núm. 58, en Marzo de 1.994;  y la verdad es que yo fui una de esas personas que va por ir, sin más, como muchos de nosotros,   pues un par de meses antes había estado mi marido y no quise ir con él, pero me convencio bastante el cambiazo que habia dado a mejor, asi que pensé que mal no me podia hacer y accedi a ir.

Creo que nunca en mi vida, me he sentido tan mal, ni tan bien como aquellos días.

Tan mal, por el sentimiento de culpabilidad que tenía ante Jesus, fue terrible; y tan bien, por la paz que sentía en mi interior y la felicidad que me producía.

Yo me creia una mujer con mucha Fe, siempre fui cumplidora y me eduqué con las monjas así que más o menos estaba preparada. ¡Que equivocada estaba¡  

Mientras estaba en el Cursillo descubriendo lo ignorante que era y la necesidad que tenía de confiarme más al Señor y a su Madre (y sin parar de llorar), compredí el regalo que había sido el Cursillo para mí. Recordé lo olvidada que tenía la oración, lo poco que me paraba a meditar y a intentar ver lo que el Señor me pedía.

Al cabo de estos años no he dejado de darle gracias a Dios por tantas cosas como nos da, entre ellas y muy especialmente por haberme dado la oportunidad de ir a Cursillos y saber que yo soy su ilusión y que apuesta por mí, como nos decía D. Buenaventura, me enorgullece y me hace sentirme muy bien.

Mi forma de perseverar son los Sacramentos, la oración, procuro sacrificarme en pequeñas cosas y muy importante para mí son las Ultreyas en donde nos reunimos, leemos el Evangelio del domingo y cada uno da su opinion.

He conocido a mucha gente a lo largo de estos años en las Ultreyas  y me alegra mucho ver que de vez en cuando vuelven y no se han olvidado que siguen siendo Cursillistas.

Y nunca nos olvidemos que Cristo cuenta con nostros, y su madre la Virgen también y no podemos defraudarles.

Pilar Zábala

 

MARIA FERRERO

Me llamo María Ferrero. He hecho cursillos muy recientemente y quería compartir mi testimonio porque necesito gritar cómo me quiere Dios y los milagros y maravillas que ha hecho en mí.

No sé por dónde empezar. Hace muchos años yo estaba muy unida a Dios. Unida de una forma continua, entrañable, muy personal. No había nada en mi vida fuera de Dios. Luego la vida empezó a darme palos. Y lo hizo siendo yo demasiado niña aún. No sé cuándo ni cómo empecé a perder a Dios, - eso nunca se sabe -, pero un día me desperté y, al mirarme en el espejo, vi algo horrible: era tibia. Había cambiado de bandera y de ideales.

Yo tenía una vida que me había costado mucho conseguir; me iba a casar, tenía una carrera profesional muy buena y con futuro…, tenía mis sueños. Quizá mediocres, sí, pero eran los míos. Y era feliz. Todo lo feliz que el mundo puede hacerte

El año pasado me diagnosticaron una enfermedad mental crónica. Me pasé cuatro meses metida en casa pintando acuarelas con la mente perdida y el alma rota. A raíz de ahí perdí mi vida: mi novio me dejó porque le falta fuerza para estar conmigo cuando yo estoy mal, me despidieron de mi trabajo y le dieron mi ascenso a una recién licenciada, me fui de Madrid después de 10 años y mi mundo se desmoronó a mis pies una vez más. Y entonces, en medio de la soledad de la locura, con todos mis sueños rotos, con mi vida desparramada por el suelo, pensé: “Hubo un día en que yo tenía una razón para seguir. No necesitaba nada porque tenía todo en un Sagrario”. Y así, vaciada de todo, deseé volver a Dios y recuperar mi amor primero.

Es muy difícil salir de la tibieza cuando uno lleva 10 años volviéndose mediocre. Hubo un tiempo en que yo tuve alas de luz. Luego la vida me rompió las alas y he pasado 10 años sin atreverme a volver a volar.

Fui al Cursillo para enfrentarme a mi vida. Llevaba un saco enorme de preguntas, de porqués ahogados en el tiempo, de miedos y temores, de vergüenza, pero sobretodo, estaba lleno de tristeza. Hay muchas frustraciones en mi vida, mucho dolor, mucho sufrimiento buscando una razón para seguir aguantando, buscando algo que le de sentido.

Cuando vi la película de mi vida creí morir. No podía parar de llorar y revivía con dolor renovado esas páginas negras en las que tanto he sufrido: mi vocación perdida, mi enfermedad…, mi tibieza asquerosa. Vi que había malgastado la herencia de mi Padre. Y lloré por ello. Y se me rompió el corazón en más pedazos de los que estaba ya roto. Me encontré conmigo así, de frente, de sopetón, sin anestesia ni nada, con toda la dureza de la realidad.

Pero luego encontré algo. Encontré unos Ojos que me decían como un susurro: “Te quiero”. Estaba ahí, mi primer amor, como si no hubiera pasado nada; ni siquiera el tiempo. En Su Mirada se encerraba toda la ternura de un enamorado, toda la grandeza del Universo, allí, humilde, poniéndose a mi altura. Y entendí que ya no estaba sola. Que nunca más lo estaría.

El Cursillo fue avanzando y, a medida que esto pasaba, con la nueva luz que otorgan los Ojos de Cristo, mi vida fue antojándoseme cada vez más bonita. Las piezas del puzzle iban encajando y formaban un cuadro precioso. Mi dolor cobró sentido, mis miedos se fueron disipando como la niebla por la mañana, mis heridas dejaron de sangrar y fueron cicatrizando.  Y hubo un momento en el que di gracias a Dios por mi vida. Allí, de rodillas, cerca del Sagrario, de mi corazón salió un sencillo “gracias”. Le di las gracias por cada minuto que he vivido, por haberme sacado de mi vida y haberme quitado a mi novio, por cada acierto y por cada error, porque comprendí que Cristo no se había separado de mí ni un solo segundo desde que nací. Y finalmente le di gracias por mi enfermedad, porque la cruz es el sitio donde siempre le he encontrado.

Tuve un regalo más: el Señor me dio a la Iglesia. Llevaba tiempo preguntándome cuál era mi sitio en la Iglesia, mi vocación, y lo descubrí: En el cuerpo de la Iglesia, yo seré la sonrisa. Parece paradójico que Dios vaya a hacer de mí Su Sonrisa cuando El me ha dado la enfermedad de la tristeza, pero quizá sea por eso precisamente. Mi sonrisa es prestada, es el reflejo del amor que Cristo me tiene. Y es imperturbable.

Hace unos días le decía a un amigo que yo no valía para esto. ¿Sabéis?, tenía razón yo. Yo no valgo para esto. Pero no importa; eso ya lo sabe Dios. El me hará capaz de amar porque he aprendido algo más: ESTA AVENTURA ES POSIBLE.

Vuelve a haber fuego en mi alma. En un alma que brilla, por fin, DE COLORES

María Ferrero Soler.

DAVID PIMENTEL LOPEZ

Mi nombre es   David Pimentel, tengo 26 años y mi historia es algo sencilla pero compacta. Empecé en un grupo   Cristiano hace ya muchos años y por circunstancias de la vida o mejor dicho por mi juventud y mi ignorancia lo dejé y solté esa mano que nos guía, y sin darme cuenta inicie un camino de amargura y soledad hacia un mundo de tinieblas.

Yo era un chico que me gustaban mucho las fiestas, tenia mi novia, tenía y tengo 2 trabajos, es decir tenía una vida de “alucine”; Mi frase era “la vida me sonríe”, “soy afortunado”, pero siempre había algo dentro de mi que me creaba un vacío y todas las mañanas me hacía la misma pregunta: ¿Si tengo todo y soy superfeliz, por que me siento tan mal?. Todo era muy surrealista.

Un gran día dentro de mi desolación y mis problemas internos de soledad y vacío, gracias a mi hermana, fui a la peregrinación a Fátima de este año y encontré lo que no esperaba, LA VIRGEN. Al principio todo era muy raro, extraño, … no entendía nada; pero había algo que me hacía sonreír, pero sonreír de verdad y siempre estar feliz, levantarme por la mañana muy cansado pero renovado, con ganas de volver a ver esa figura maternal que nos guía, que me miraba, me tendía su mano y me decía “sígueme”. Algo cambió en mi vida.

Al volver tuve miedo al regreso a la vida real y por eso me puse a investigar el porqué de esa sensación tan bonita que no había sentido en 26 años. Me incorporé a un grupo Cristiano y empecé a hablar con un cura (tiene el cielo ganado por aguantarme, ¡¡Gracias, José María Alsina!!, y también a mi hermana Nuria por luchar y rezar por mí).

Empecé a ir a misa y hacer un ratito de oración diaria y encontré un sentido a mi vida, encontré mi IDEAL, encontré a Cristo y a Maria. Empecé a ir a convivencias, peregrinaciones, reuniones de grupo y a encontrarme cara a cara con el Señor.

Pues eso, un día me propusieron   venir a cursillos y mi primera reacción fue que NO, porque no se venir solo, sin conocer a nadie, me daba bastante miedo, pero si el Señor quería, eso era lo primero, Estando ya en el cursillo, me encontré muy a gusto pero asustado. Me dije, “aquí estoy por y para el Señor, así que lo que haga falta”.

Sinceramente me ha llegado muy dentro. La gente, los sacerdotes, el rector, vamos todos los componentes ¡majísimos!.

El sábado ha sido algo muy especial porque he sentido la presencia del Señor diciéndome

                                    ¡¡ VEN Y SIGUEME ¡!

Y por supuesto ven y sígueme. Estos Cursillos de Cristiandad me han cambiado muchas formas de pensar, muchas maneras de ver las cosas y por supuesto muchas dudas que tenía. Han sido algo especial, y creo que como todos mis compañeros desde ahora podremos gritar.

                                    ¡¡ VIVA CRISTO, VIVA LA VIRGEN !!

            Si estas humildes palabras le ayudan a alguien, ya con eso me siento satisfecho, por que a mí unas palabras parecidas me ayudaron y por eso ahora, `puedo decir y además gritar bien fuerte: “Me siento querido, me siento feliz”

            Gracias a todos y como decimos los peregrinos:

                        Viva Cristo Rey

                        Por ti mi Reina… la sangre dar

                        Soñad   y os quedareis cortos

Gracias a todos y de verdad Cristo vive, Cristo da la vida y si no te lo crees o tienes dudas acércate al Señor y pregúntale, que el te dará la respuesta.

                                                                        David Pimentel

 

MANUELA MARTIN MARTIN

Me llamo Manuela Martín, tengo 22 años, soy de un pueblo de Zamora (Almeida de Sayazo). He estudiado en Salamanca económicas y terminé en febrero.

En la vida no me puedo quejar de nada grave, solo de las pequeñas cosas de cada día, que son las que desgastan. Para superarlas, ya antes de venir aquí, buscaba a Dios, pero no tan profundamente.

Creo firmemente que todo lo que me ocurre es la voluntad de Jesús y por eso, en este momento de mi vida y no en otro, El ha querido que venga a los cursillos.

El viernes en la presentación dije que venía a buscar espiritualidad y la he encontrado, también dije que estaba dispuesta a recoger todo lo que me aportaba el Cursillo y me ha aportado muchas cosas y momentos: miradas y abrazos sinceros y, sobre todo, mas cercanía a Dios.

Después de lo duro que resultó el día de ayer, en el que me sentí insegura en algún momento, porque había que asimilar muchas cosas, esta mañana me he despertado feliz y ahora me siento feliz porque quiero que Jesús me guíe y me ayude a caminar en la Fe con Su Gracia por que me fío en El.

Me voy a Salamanca más cerca del Señor, con las personas que he conocido aquí en mi corazón, por que somos hermanos en Cristo y con una cosechadora último modelo con la que cosechare muchas tierras.

 DE COLORES

                                                                       Manuela Martín Martín

 

FERNANDO GALVEZ UGENA

            Hola, soy un chico de Yepes, que he hecho cursillos del 7 al   19 de Abril en Toledo. Yo llegué el jueves desde Ciudad Real donde estudió para hacer una cosa que no sabía lo que era porque no me podían contar nada; ahora, una vez pasado el cursillo, entiendo porqué.

            Para mí ha sido una experiencia muy grande, porque el Señor se ha dirigido a mí desde el Sagrario y me ha pedido que le ayude a llegar a los jóvenes de mi alrededor y le ayude a llegar a los ambientes en los que se mueve la juventud. También me ha pedido que no me separe de El y que cuide mucho mi oración diaria.

            Yo le quiero dar las gracias al Señor por darme la oportunidad de aprender de esta gente tan especial, y no solo aprender sino de convivir con ellos, porque aunque somos de generaciones muy diferentes, con todos me he divertido, en los momentos que había que divertirse, y también he aprendido de todos.

            Bueno ya acabo, ¡me han dicho que no me extienda mucho!. Un abrazo muy fuerte y que Jesucristo y la Virgen Maria os acompañen siempre y os den fuerza para seguir luchando.

DE COLORES

                                                           Fernando Gálvez Úgena

 

ESTHER FERNANDEZ PACHECO

“El Señor es mi pastor, nada me falta”

            No siempre es fácil plasmar en un papel lo que se vive cerca del Señor y unido a mis hermanos. Cuatro días en los que poco a poco el Señor, ese al que tanto acudo, se ha ido colando con disimulo y sin que yo lo perciba en mi corazón. De repente, me ha mirado de frente y a los ojos, y he sido incapaz de bajar la mirada.

            Hoy me he dado cuenta que el Señor tiene un momento para cada uno de nosotros, “el que El quiere”. No tiene que ser cuando yo quiera, sino cuando El quiera.

            Creo que he aprendido a perdonar desde Cristo, perdonar como el perdonaría, con su mismo espíritu. ¡Ojala en el día a día sea así, si estamos con El, nada nos falta.

            Termino con una canción que cantamos en catequesis con los niños:

                        Te escondes en el pan,

                        Y aunque no te puedo ver,

                        Te puedo acompañar, “ERES MI MEJOR AMIGO”

            Felicidad, desgracia, … , siempre unidos.

OS QUIERO, DE COLORES

                                                                        Ester Fernández Pacheco